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4 abr 2020

RECUERDOS 6 (LA ALDEA)


Hacía días que quería ir al rincón de mis guardados recuerdos en este tiempo creativo, que parece que no acaba, por estar confinados en casa. Este tiempo que me estaba resultado interesante para rescatar antiguos poemas abandonados en amarillentas libretas del colegio y que aún conservaba desde que era joven. Allí, en un rincón de mi vieja estantería y justo al lado de libros arrinconados, albúmenes de fotografías antiguas y pequeños recuerdos de mi juventud, se encontraba una pequeña caja verde que ya había perdido su color. Decidí abrirla con respeto. Al coger una de las libretas, se desprendieron unas cuantas fotografías descoloridas y húmedas, que cayeron al suelo todas hacia abajo. Una de ellas , boca arriba, erizó mi piel al ver lo que era. Imagen que me trasportó a un lugar mágico de mi pueblo; a una noche de música inolvidable y única; al festival de zarzuelas de ICOD que se celebraba, durante años, en un hermosos escenario a los pies del árbol sagrado del Drago... Árbol mítico, milenario y legendario, por su savia y su porte, que ya cantaran los griegos en su ODISEA, pues era el guardián de las islas del jardín de las manzanas mágicas. Ese dragón de sangre roja que hipnotizó a Ulises en su viaje por las Afortunadas Islas Hespérides, que así denominaban antiguamente a las Canarias. Un fotografía que me hizo recodar viejas estrofas de una de las piezas mas bonitas que cantara un emigrante “Mi Aldea” de la obra de zarzuela “Los Gavilanes- “...pensado en ti noche y día, aldea de mis amores, mi esperanza renacía, se aliviaban mis dolores, pensando en ti mar serena, pensando en ti bello cielo, era mas dulce mi pena y menor mi desconsuelo”...”- Unas lágrimas, al recordar aquellas estrofas, cayeron sobre la fotografía que tenía entre mis temblorosos dedos. Recuerdos que me llevaron a viajar de nuevo a aquel mítico lugar y a escuchar, con mis ojos cerrados, lo que unos arriesgados, críticos y comprometidos jóvenes que ansiaban conseguir mejorar, utilizando esa música de, inolvidables y eternas zarzuelas, para conseguir el ansiado sueño de la democracia, en una sociedad maltrecha por una dictadura ,que no nos dejaba otra opción que utilizar cualquier oportunidad para encontrarnos, aprender, fortalecerse y hablar de libertad, en nuestro amado pueblo.
#Langeaguiar #cuentos