La tarde
Esa tarde no pasó nada Y por eso lloré. Palabras que no salen, un nudo aquí que no sé nombrar. Cerré los ojos para no verme llorar sin motivo. Adentro había cajas sin etiqueta: sentimientos, momentos, un yo extraño que no era yo. La tarde se fue alejando y me dieron ganas de salir corriendo. No para huir, Para no pensar, solo sentir. Respiré. El cuarto siguió en su sitio. Yo un poco menos roto.
Bosque interno
Entré a mi bosque sin mapa. Había silencio y llanto sin razón. Quise explicar lo que guardaba el alma y la boca se me cerró. Era solo un estado. Un momento que me habitaba y yo a él. La tarde se iba y con ella mi fui yo también y salí igual, con las manos vacías y el pecho un poco más liviano.
