Creando, construyendo, disfrutando lo que somos, experimentando lo que escribimos...

Bienvenido al blog de Lange Aguiar.
Disfruta y crea, ¡TÚ TAMBIEN PUEDES HACERLO!.
Está permitido emocionarse, llorar, reir y, sobre todo SER, COMPRENDER y VIVIR.

26 abr 2026

Día de la inauguración del primer Bosque de la Poesía en Canarias

La Piel del Bosque

Bajo la sombra sagrada
donde el tiempo se detiene,
un Drago custodia
el secreto de los siglos,
mientras el Aceviño y el Tilo
susurran al viento que la tierra
no es un objeto,
sino un latido que nos sostiene.
Animemos a los niños,
con sus manos de arcilla y asombro,
que descubran el amor,
entre las hojas de un Madroño,
leyendo versos que no nacen de la tinta,
sino de la raíz profunda
que nos nombra desde el todo.
Somos simbiosis, no dueños;
somos el agua que viaja
por las venas del Pino, del sauce,
de la Sabina o la palmera…
y también el oxígeno
que el árbol exhala
como un rezo de infinita nobleza.
Nuestra piel es corteza,
nuestra voz son flores de primavera,
y en cada latido recordamos
nuestro origen biológico en este planeta.
Somos hijos de la lluvia,
hermanos del musgo y del silencio.
Que los jóvenes
sientan el abrazo de las ramas,
esa arquitectura de vida
que la poesía hoy aquí rescata.

Que al recitar nuestros versos
la belleza del monte, se sientan selva,
porque cuidar un árbol es, al fin y al cabo,
curar la herida de nuestra propia herencia
grabada en nuestra alma para sanar y perdonar
dando sentido a lo que en si es nuestra Esencia.

LANGE AGUIAR
La Orotava.
26 de Abril de de 2026

9 abr 2026

Poema de encuentro del amor en el tiempo

 La mística del BESO y la Geografía de lo Eterno


Nos encontramos tarde, bajo el peso de otras vidas,

con las manos marcadas por mapas que no trazamos juntos.

Tú traes el eco de otras risas, el rastro de otros hijos,

y yo cargo con el silencio de inviernos que pasé a solas,

habitando el mismo asombro a miles de leguas de tu voz.

No nos conocíamos, dicen las actas y los calendarios;

sin embargo, al mirarnos, reconozco la arquitectura de mi sangre.

Y cuando al fin mis labios buscan los tuyos, el beso no es principio,

es la acción profunda de un nudo que se aprieta,

la conectividad total donde el aliento del uno se vuelve el alma del otro.

Un beso maduro, pausado, que sabe a verdad y a tiempo recobrado.

En la paz de nuestras pieles, el placer es un lenguaje sabio.

Tus pliegues son senderos que mi memoria ya sabía caminar;

cada caricia es un incendio lento, una revelación que ignora

la experiencia de otros cuerpos y otros tiempos.

Es una sexualidad de almas que se reconocen a través del tacto,

donde un abrazo es el colapso de mil años de espera.

Y qué gloria es abrir los ojos y encontrarte en la luz del alba,

sentir tu piel junto a la mía como una certeza que no admite dudas.

Escuchar tu risa, recorrer con los dedos los surcos de tu cara,

sabiendo que cada línea es un honor que el destino nos concede.

Ya no hay distancias, ni galaxias, ni siglos que nos separen.

Nos entregamos este presente, pulido por el cansancio y la gloria.

Porque más allá de las estrellas, en el tejido donde no hay tiempo,

tú y yo ya habíamos pactado este instante:

el de despertar al lado del ser que siempre fuimos,

encontrando en el roce de nuestros cuerpos maduros

la única forma que tiene el infinito de hacerse, al fin, hogar.

¡¡¡TE AMO, me decías bajito,

 Y SIEMPRE HA SIDO ASÍ 

AUNQUE NO LO SABÍAMOS

HASTA ENCONTRARNOS, 

Y AHÍ YA LO DESCUBRIMOS!!!

LANGE AGUIAR

Marzo 2026

5 abr 2026

AULLIDOS

 

PIEL DE LOBO, SIENDO CORDERO

Competencia para vivir.

Romper los duelos.

Sentir la guerra

no es un consuelo.


Vivo en un planeta extraño

jalonado por el miedo,

miedo que se cuela en el alma

haciendo aullar mi cuerpo.


Nací en una cuna pobre

fruto de un amor verdadero

que el tiempo volvió barro

porque ellos no crecieron.


Cuando mi padres me vieron

Ángel por nombre me pusieron

añadiéndole el Miguel

porque cordero me vieron.


La vida me enseñó la muerte

y la muerte su desespero

por acabar con la raza

que la vida creó con esmero.

LANGE AGUIAR


3 abr 2026

Poemas para la paz

 *Construyamos puentes de amor*

Bajo el cielo que el humo ya no deja brillar,

se alza un grito que exige la guerra terminar.

Basta de líderes fríos, de ambición y de poder,

que destruyen ciudades y almas al nacer.

No más fábricas de muerte, ni armas en la mano,

que olvidan el latido del hermano y el humano.

Cambiemos el estruendo por la calma del perdón,

pues la vida es sagrada y late en el corazón.

Digamos sí al amor, que es la única verdad,

y construyamos puentes hacia la libertad.

Lange Aguiar



20 mar 2026

17 mar 2026

HISTORIAS DE VIDA

 

El náufrago de asfalto

Una lección en el tranvía.

Un encuentro con la esencia

A veces, la vida te pone delante espejos que no esperas. Hoy me encontré con un hombre que el mundo llamaría "invisible". Su aspecto era terrible: ropa roída, pies heridos por el asfalto y ese olor denso que deja la calle. Pero cuando abrió la boca, el prejuicio se desmoronó porque lo que experimenté fue un encuentro con su esencia.

Me pidió dinero y, a primera vista, la realidad se impuso con crudeza: su aspecto era desolador. El peso del abandono se le notaba en la piel curtida y en la ropa que apenas cumplía su función. Sin embargo, en medio de aquel descuido, hilvanaba en su rostro una sonrisa extrañamente agradable. El olor, denso y amargo, delataba su vida en los márgenes. Tras recibir mi ayuda, me dio las gracias con una cortesía inesperada y se alejó.

Poco después, subí al tranvía y el destino —o la casualidad— lo puso de nuevo frente a mí. Allí estaba, sentado en uno de los sillones, reclamando mi atención con la mirada. Decidí sentarme a su lado y al hacerlo sus ojos reflejaron una felicidad pura. Sentí que no era por el dinero que le había dado, era por el reconocimiento de su existencia. En ese instante, se abrió una compuerta verbal. No paró de hablar, volcando sobre mí un torrente de experiencias que me conmovieron el alma. Eran relatos de sueños rotos, fragmentados por algún desenlace funesto que lo había arrojado a la intemperie de la calle. Pero, sobre todo, eran experiencias de mar. Llevaba el salitre en la sangre; me narraba anécdotas con un vocabulario fluido, hermoso y de una profundidad intelectual que desarmaba mis prejuicios.

Nacido en el Amazonas, pero criado bajo el sol de Canarias," me dijo. Sus padres se asentaron en el sur de Tenerife, en El Médano, donde creció arrullado por el Atlántico. Recordaba una infancia feliz, blindada por el amor y los abrazos de sus padres. Fue un hombre culto, un devorador de libros que viajó por el mundo hasta convertirse en un profesional del medio acuático. Me habló de su trabajo en las complejas esclusas de Holanda y de cómo el estudio de otros idiomas había ensanchado su mundo.

Mientras yo escuchaba, él reía. Sus ojos, enmarcados por la suciedad, reflejaban una felicidad genuina al sentirse escuchado. Me confesó que su único deseo real era tener algo que leer. En ese momento, busqué en mi mochila y le entregué mi último libro de cuentos; su alegría fue la de quien recibe un tesoro. Se sentía digno porque alguien, por fin, no lo rechazaba por su envoltorio. En un gesto de cercanía y confianza, extendía su brazo y lo apoyaba en el mío. Sus manos —costrosas, marcadas por el polvo de muchos días— no me producían asco, sino una profunda curiosidad por entender cómo aquel hombre de mente prodigiosa había terminado así. La gente nos miraba con esa curiosidad distante que se le dedica a lo que no se comprende, pero nosotros habitábamos una isla de cercanía en medio del vagón.

Al llegar a la parada de Ofra, se levantó. Me quedé observando cómo se alejaba. Sus pies estaban hinchados, doblados y cubiertos de llagas, aprisionados en unos tenis estrechos y rotos que apenas se mantenían unidos. Sus pantalones, roídos por el tiempo, eran el último vestigio de su naufragio. Lloré por dentro. Lo perdí de vista entre la multitud de la acera, pero supe que nunca perdería la huella que sus palabras habían dejado en mi interior, me quedé habitado por él. Se llevó mis cuentos bajo el brazo, pero me dejó escrita en el alma la lección más pura: que la esencia del hombre no se mancha, aunque el mundo insista en cubrirla de barro.

Lange Aguiar Marzo 2026


7 mar 2026

8 DE MARZO 2026

 LA LUZ LLAMADA MUJER

A lo largo de los siglos,
en el vasto lienzo de la historia,
la mujer se erige como pilar eterno,
dadora de amor, dadora de luz,
sustento de vida,
raíz de comunidad.

En su abrazo, el hogar se forja;
en su mirada, la familia florece;
en su esencia,  la seguridad y la entrega 
su eterno refugio encuentran.


Más allá de la violencia,
que ha tratado de silenciar su voz,
ella se alza, inalterable,
con fuerza serena,
transcendiendo sombras
que intentan ocultarla,
pero que como un río
que nunca deja de fluir,
su agua nos alimenta.

Ellas, que caminan por la tierra,  son faros inmensos de luz,
que encienden otros faros,
iluminando el planeta con su esencia,
dando vida a quienes las rodean
Ellos caminan por la tierra,
viven, existen porque ellas les dieron a luz
en muchas y hermosas primaveras.

Cada paso, cada gesto,
cada susurro de amor,
Ellas, ustedes, construyen
en el hoy de cada día
un puente hacia el mañana,
donde el amor y la luz
prevalezcan.

Hoy, lentamente y finalmente,
con mucho esfuerzo por parte de ellas,
la historia empieza a reconocer su deuda,
su ninguneo, su esclavitud, su ausencia
con aquellas que siempre han sido y serán,
el alma del mundo, el corazón del tiempo,
el abrazo que acoge y la seguridad del verbo.

Ellas son,
y nos lo muestran en cada generación,
las estrellas de las mañanas
donde las palabras PAZ,
armonía, entrega,
compromiso, solidaridad...
se convierten en una hermosa y colectiva realidad
y pueden acabar con la violencia injusta,
las guerras, el hambre y la desigualdad.

Así, ellas, ustedes, todas las mujeres,
continúan, con su luz inextinguible,
iluminando el camino,
recordándonos que sin ellas, sin ustedes,
no habría historias,
cuentos,
letras en el viento,
ni sueños abrazando nuestros cuerpos.
Sólo existiría, sin su cálida luz,
si su hermosa ESENCIA y PRESENCIA
un vacío inmenso
y una progresiva destrucción
de todos nuestros humanitarios cimientos.

¡Si a la feminización de la vida
que tiene nombre de mujer!

Lange Aguiar. 8 de Marzo de 2026

5 mar 2026