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LANGE AGUIAR: Creaciones literarias y reflexiones sociales
Disfrutar de nuestros sentidos. Dar rienda suelta a lo que sentimos. Descubir la hermosura de lo que vivimos. Ser trasmisores y receptores de de un mundo más humano, más divino.
Creando, construyendo, disfrutando lo que somos, experimentando lo que escribimos...
Disfruta y crea, ¡TÚ TAMBIEN PUEDES HACERLO!.
Está permitido emocionarse, llorar, reir y, sobre todo SER, COMPRENDER y VIVIR.
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6 ago 2026
5 ago 2026
POEMAS NUEVOS. Y VUELVE EL MIEDO
MIEDOS
Pienso en el miedo.
Y creo que no lo tengo.
Pero el miedo está dentro.
No es miedo a las sombras,
a la oscuridad,
a la muerte,
a los monstruos,
al abismo...
No es ese miedo
el miedo que me encadena,
el miedo que no me deja ser libre.
Es un miedo a romper lo conocido,
a vivir la aventura a nuevos caminos.
Es el miedo a abrir heridas,
a hacer daño.
Es el miedo a romper
el confort,
lo establecido,
lo esperado,
lo comprometido.
Es el miedo a volar,
a romper compromisos,
a decir no y abrir decepciones
y romper mitos.
Es el miedo a no aceptar
mis verdaderos miedos,
a no querer ponerles rostros,
a no querer destapar sus velos.
Y es entonces cuando
cierro la caja y vuelvo a ocultar
mis verdaderos anhelos,
a no querer vivir experiencias.
A no querer hacer
para no VER
mis alas en el tiempo de espera,
de mi tiempo sagrado de la tierra.
Seco mis lágrimas y guardo
mi caja de los miedos...
con nuevas cadenas.
Pero es necesario
limpiar mi basura
antes de comenzar
a romper mis miedos.
Limpio mi caja de tierra,
de polvo, pero no quiero abrir
la caja de mis miedos.
No estoy preparado
para afrontar heridas
de SERES a los que amo.
Lange Aguiar
24 - Julio - 2025
3 ago 2026
Poemas Nuevos- PALABRAS
El Baile de las palabras
Se pierden los objetivos,
se bailan al son de
las palabras sin sentido.
Se entra en el protagonismo,
se suple la esencia del
contenido.
Siento frustración por lo
que observo, lo que escucho,
lo que ofrecen las voces
en las ondas y las redes.
Incertidumbre, desesperanza,
y desilusión y me pregunto
¿Por qué?
Lange Aguiar
Dic-2025
2 ago 2026
Nuevos poemas íntimos
Los días que no tienen nombre
Hay tardes que pesan.
No
porque pase algo.
Sino porque no pasa nada
Y aun así duele.
Esa tarde me pasó.
Me senté
en la orilla
La de mi cama.
Cerré los ojos fuerte,
Como si
apretando
Sintiera un nudo
Sin pelea.
Eran sentimientos.
Eran
versiones mías.
Eran emociones
Que no comprendía
Y me dieron
ganas
De salir corriendo.
De correr
para no pensar.
Correr para solo sentir.
Correr para que el
cuerpo
Se doblegara a los sentimientos
Me quedé.
No corrí.
Respiré tres veces.
La primera temblando,
La segunda a medias,
La tercera completa.
Y entendí algo:
No todo se tiene
Que nombrar
Para existir.
Y busqué palabras.
Las busqué con la boca,
Con las manos,
Con la cabeza.
Tenía algo adentro.
Una emoción interna,
Profunda,
En el pecho.
Si lo tocaba,
Lloraba.
Si no lo tocaba, también.
Y entonces pasó:
Los ojos se me rompieron
A llorar
sin aparente motivo.
Sin noticia mala,
Sin recuerdos.
Solo se abrieron
Las compuertas
Y ya.
Como si así pudiera
Empujar hacia afuera
Lo que tenía adentro.
Lo que guarda mi alma
Y no sabe cómo hacerlo.
Eran momentos guardados
En cajas sin etiqueta.
Que volvían a visitarme.
Bajé la cabeza.
Extraño.
Sabía que ese no era yo,
O al menos no
El yo que muestro.
Cuando nadie mira.
El que solo habita
Ese estado,
Ese momento,
Y no pide explicaciones...
La tarde se fue alejando
Despacio,
Sin pedir permiso.
Cuando abrí los ojos,
El cuarto seguía igual.
Peleando conmigo.
Roto un poco.
Entero un poco.
Humano.
Y eso, por hoy,
alcanzó su gloria.
Lange Aguiar 26
de Julio 2026
29 jul 2026
POEMAS INTIMOS. PROFUNDIDADES
Profundidades
Hay un barranco negro dentro
del pecho,
una grieta honda que nadie
más mira.
Allí donde el dolor se vuelve
techo
y el aire pesa tanto cuando
se aspira.
Son espinas de sombra, filosas,
crueles,
que sangran por dentro, sin hacer
ruido;
marcan a fuego la piel y
sus pieles,
buscando el silencio de lo treguado
y huido.
Quisiera esconderlas, volverlas
olvido,
negar que son mías, borrar
su huella,
pero son la raíz de cuanto
he vivido,
el lado oscuro que apaga
la estrella.
A veces las busco, a veces
las odio,
se alimentan despacio de mi
propia esencia.
Sentarse de frente con
este episodio
es mirar al abismo de la
propia existencia.
No es fácil el paso, no es limpia
la historia,
cuando la sombra te come
por dentro.
Pero aun en el daño, aun
sin victoria,
en medio del vértigo... me reconozco y
me encuentro.
Lange Aguiar
28 Julio 2026
28 jul 2026
MICRORRELATOS
La tarde
Esa tarde no pasó nada Y por eso lloré. Palabras que no salen, un nudo aquí que no sé nombrar. Cerré los ojos para no verme llorar sin motivo. Adentro había cajas sin etiqueta: sentimientos, momentos, un yo extraño que no era yo. La tarde se fue alejando y me dieron ganas de salir corriendo. No para huir, Para no pensar, solo sentir. Respiré. El cuarto siguió en su sitio. Yo un poco menos roto.
Bosque interno
Entré a mi bosque sin mapa. Había silencio y llanto sin razón. Quise explicar lo que guardaba el alma y la boca se me cerró. Era solo un estado. Un momento que me habitaba y yo a él. La tarde se iba y con ella mi fui yo también y salí igual, con las manos vacías y el pecho un poco más liviano.
26 jul 2026
23 jul 2026
El trascurrir del tiempo
Cierras los ojos y, por un instante, el ruido del mundo desaparece.
Sientes un nudo opresivo en la garganta, un peso denso en el pecho compuesto por palabras que nunca salieron, emociones internas tan profundas que ni siquiera tú logras nombrar. De pronto, sin que medie ningún pensamiento lógico ni aparente motivo, la vista se te nubla y los ojos se rompen a llorar. La tibia humedad sobre las mejillas es el único desahogo de algo que supera a la razón.
Vuelves a apretar los párpados. Intentas buscar un orden, construir una frase sencilla para explicar qué te pasa, pero las palabras se te escapan entre los dedos. ¿Cómo expresar en un lenguaje cotidiano aquello que guardas en lo más hondo del alma si ni tú mismo sabes cómo hacerlo? Son solo sentimientos acumulados, destellos de momentos suspendidos, un poso de vida que ha quedado ahí, encallado.
Solo quieres dejarte llevar, bajar los brazos y rendirte a la sensación. Te sientes profundamente extraño, habitando una distancia inexplicable contigo mismo. Una certeza callada te dice que ese no eres tú, que esa melancolía ajena no te define; sabes que estás simplemente atravesando ese estado, viviendo un momento sin lógica ni respuestas.
A lo lejos, la tarde comienza a alejarse. El sol cae despacio, tiñendo el cielo de tonos dorados y sombras largas, avisando de que el tiempo no se detiene a esperar por tu claridad. Un impulso primario y urgente nace desde las entrañas: tienes ganas de salir corriendo. Huir de ti mismo, dejar atrás los porqués, dejar de pensar... y limitarte, por fin, a sentir.
Lange aguar 23 de Julio 2026
20 jul 2026
TE VERDE LITERARIO
CÓMO ESCRIBIR UNA NARRACIÓN OBSERVANDO UN HECHO REAL:
Las monedas del acordeón
Caminaba por las calles de La Laguna, cerca de la iglesia de La Concepción. A mi alrededor había una dulcería, un museo, un bar y una cafetería llena de gente. Sin embargo, no buscaba entrar en ninguno de esos lugares. Solo observaba el ir y venir de las personas y decidí sentarme en un banco de la plaza para seguir observando.
En una esquina vi a una anciana sentada en el suelo, con la mano extendida pidiendo unas monedas. A pocos metros, un joven tocaba el acordeón con una gran sonrisa en su cara ganándose la vida. La gente pasaba deprisa: algunos miraban hacia otro lado, otros seguían su camino sin detenerse y muy pocos se detenían ante el joven y le ponían en la gorra que había colocado en el suelo, algunas monedas. Nadie ayudaba a la anciana.
Cuando el joven terminó de tocar un par de canciones , que por cierto lo hacía de forma magistral, recogió la gorra con las monedas que había ganado, se acercó a la anciana y, sin decir una palabra, las dejó en su mano. La anciana lo miró con ternura y el le dedicó una hermosa sonrisa y se alejó con su acordeón al hombro, entonces comprendí que, a veces, quien menos tiene es quien más sabe compartir.
Yo hice lo propio con la anciana y le seguí. Se paró al otro lado de la plaza de la Concepción, volvió a poner su gorra en el suelo, se descolgó el acordeón y se puso a tocar de nuevo.
Me acerqué, le pedí permiso para darle un abrazo, el cual él aceptó sorprendido y le puse en su mano el billete que llevaba preparado. Le pregunté de dónde era y me dijo que venezolano de la isla de Margarita. Él miraba aquel billete, que superaba todas sus expectativas uña una vez tras otra y me preguntó ¿por qué? le respondí que su gesto con la anciana era mucho mayor que su acordeón y le di las gracias por enseñarme su alma y fue entonces cuando él me dio otro abrazo. 🫂
Lange Aguiar . 20 de Julio de 2026
18 jul 2026
Viaje eterno
A la Vida compartida contigo en todos los tiempos
I
Antes del primer destello de las estrellas,
cuando el vacío era un lienzo sin trazar,
ya nuestras almas dejaban sus huellas,
predestinadas, por siempre, a amar.
II
Hemos sido polvo de estrellas en cielos lejanos,
reyes sin corona en tierras de olvido,
marineros de un mar de fuego soberano,
y extraños que un día el azar ha unido.
Cambiamos de forma, de piel y de acento,
habitamos planetas que el ojo no ve,
viajamos de prisa en el lomo del viento,
muriendo en un mundo, naciendo otra vez.
III
Pero no importa el disfraz de la historia,
ni el denso tejido de la realidad;
basta una mirada para hacer memoria,
basta un suspiro para la verdad.
«Eres tú», susurra el alma en el pecho,
mientras las barreras se empiezan a hundir.
El tiempo se dobla, se rinde el derecho
de toda distancia que intente insistir.
IV
Somos dos seres de luz encendida,
que no necesitan del sol su calor,
nos alimentamos de nuestra propia vida,
del brillo sagrado de un lazo mayor.
Cruzamos los versos de mil universos,
rompiendo las leyes de la gravedad,
en un infinito de mundos diversos,
tú y yo somos, siempre, la única verdad.
Lange Aguiar . 18 de Julio 2026




