Creando, construyendo, disfrutando lo que somos, experimentando lo que escribimos...

Bienvenido al blog de Lange Aguiar.
Disfruta y crea, ¡TÚ TAMBIEN PUEDES HACERLO!.
Está permitido emocionarse, llorar, reir y, sobre todo SER, COMPRENDER y VIVIR.

17 sept 2026

Horizontes

 HORIZONTES OSCUROS

Siento que se complica el aire,
que se vuelve pesado el momento,
que a veces la vida no llega sola,
sino escoltada por falsos tiempos de sombras,
de dudas, de malos augurios
que marchan despacio
por las calles del pensamiento.
Siento que se enredan los días,
que se oscurecen las horas,
y mi alma, sin saber por qué,
se queda mirando cómo la luz abandona
algunos rincones de mis esperanzas.
Hay instantes que aprietan mi vida,
que me hacen experimentar la ausencia
de aquello que creía eterno: la calma, la certeza,
el sencillo resplandor de sentirme completo.
Y entonces comprendo que también existe la noche,
que también el dolor forma parte del viaje,
que hay experiencias rotas que llegan sin aviso
y cambian, por instantes, el rumbo de nuestros pasos.
Yo pensaba que la vida traía un camino dibujado,
una ruta de sensaciones que el tiempo cumpliría
sin alterar sus señales. Pero la vida no promete mapas,
ni senderos sin tormenta, ni horizontes que permanezcan
al alcance de mi mano. A veces se quiebran mis pasos,
se desordena mi destino, y aquello que parecía seguro
se convierte en un paisaje que ya no reconozco.
Pero hay que seguir mirando al frente,
aunque el horizonte se aleje, o la luz parezca pequeña,
o el corazón se canse de esperar la mañana.
Porque quizá el horizonte no se aleja
sino que me enseña que la vida es movimiento,
que caminar también es aprender a respirar en la oscuridad.
Quiero seguir andando con las heridas abiertas
y la esperanza en silencio, recogiendo del suelo
los pedazos de mi cuerpo que dejaron los días difíciles.
Quiero seguir andando, porque cuando falta la luz,
algo dentro de mí insiste en mirar hacia ella.
Y así pasan estos momentos, como nubes sobre la existencia,
como páginas que se escriben sin pedirnos permiso primero
Y así seguimos, aprendiendo que vivir
no es solamente experimentar la luz,
sino también atravesar la sombra,
sin olvidar que al otro lado del miedo,
más allá de la noche,
el horizonte continúa llamándome.
que se vuelve pesado el momento,
que a veces la vida no llega sola,
sino escoltada por falsos tiempos de sombras,
de dudas, de malos augurios
que marchan despacio
por las calles del pensamiento.
Siento que se enredan los días,
que se oscurecen las horas,
y mi alma, sin saber por qué,
se queda mirando cómo la luz abandona
algunos rincones de mis esperanzas.
Hay instantes que aprietan mi vida,
que me hacen experimentar la ausencia
de aquello que creía eterno: la calma, la certeza,
el sencillo resplandor de sentirme completo.
Y entonces comprendo que también existe la noche,
que también el dolor forma parte del viaje,
que hay experiencias rotas que llegan sin aviso
y cambian, por instantes, el rumbo de nuestros pasos.
Yo pensaba que la vida traía un camino dibujado,
una ruta de sensaciones que el tiempo cumpliría
sin alterar sus señales. Pero la vida no promete mapas,
ni senderos sin tormenta, ni horizontes que permanezcan
al alcance de mi mano. A veces se quiebran mis pasos,
se desordena mi destino, y aquello que parecía seguro
se convierte en un paisaje que ya no reconozco.
Pero hay que seguir mirando al frente,
aunque el horizonte se aleje, o la luz parezca pequeña,
o el corazón se canse de esperar la mañana.
Porque quizá el horizonte no se aleja
sino que me enseña que la vida es movimiento,
que caminar también es aprender a respirar en la oscuridad.
Quiero seguir andando con las heridas abiertas
y la esperanza en silencio, recogiendo del suelo
los pedazos de mi cuerpo que dejaron los días difíciles.
Quiero seguir andando, porque cuando falta la luz,
algo dentro de mí insiste en mirar hacia ella.
Y así pasan estos momentos, como nubes sobre la existencia,
como páginas que se escriben sin pedirnos permiso primero
Y así seguimos, aprendiendo que vivir
no es solamente experimentar la luz,
sino también atravesar la sombra,
sin olvidar que al otro lado del miedo,
más allá de la noche,
el horizonte continúa llamándome.

Lange Aguiar . 17 de Septiembre 2026