ABRAZOS
Disfrutar de nuestros sentidos. Dar rienda suelta a lo que sentimos. Descubir la hermosura de lo que vivimos. Ser trasmisores y receptores de de un mundo más humano, más divino.
Creando, construyendo, disfrutando lo que somos, experimentando lo que escribimos...
Disfruta y crea, ¡TÚ TAMBIEN PUEDES HACERLO!.
Está permitido emocionarse, llorar, reir y, sobre todo SER, COMPRENDER y VIVIR.
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30 dic 2025
18 dic 2025
Una reflexión sobre lo que vivimos
Seamos amor en toda nuestra plenitud
Es esencial recordar que la verdadera fortaleza se encuentra en la perseverancia y la compasión cuando, en tiempos de desafío, el desamor y la división parecen dominar. Por eso, cuando vivimos esta realidad, mantenerse firme en el compromiso con la justicia social, la solidaridad y el amor incondicional puede parecer una tarea monumental, especialmente cuando las circunstancias que observamos o experimentamos parecen conspirar en nuestra contra.
Cuando te encuentres cuestionando qué hacer y cómo seguir, recuerda que cada pequeño acto de bondad cuenta. Puedes ser la luz en la oscuridad, el puente que une en lugar de dividir. El amor incondicional no solo se trata de amar a quienes nos rodean, sino también de extender ese amor hacia nosotros mismos, permitiéndonos ser vulnerables y reconocer nuestras propias debilidades de dudas, miedos internos, de confusión y de lucha interna para comprender lo que cada unos vive y siente.
La vida es un camino lleno de altibajos, y aunque es difícil, cada paso que tomemos hacia la justicia social y la solidaridad es un paso hacia un futuro más esperanzador. El mantenernos firmes en nuestro principios, inspiramos a otros a hacer lo mismo. El compromiso, la coherencia , la fortaleza a mostrar y la acción solidaria y de justicia social puede ser ardua, pero los valores que podemos decidir vivir no solo nos definirán a cada uno y una de nosotros y nosotras, sino también a las generaciones venideras.
Así que, a pesar de las dificultades, podemos elegir la comprensión sobre el juicio de los demás, la solidaridad sobre la indiferencia y el perdón sobre el resentimiento. Enfrentémonos a los desafíos con la certeza de que cada esfuerzo cuenta, y que un mundo más justo y amoroso es posible, incluso cuando parece lejano. La resistencia en el amor y la justicia es lo que realmente puede cambiar las circunstancias. ¡¡¡SEAMOS AMOR EN TODA NUESTRA PLENITUD!!!
Lange Aguiar. Diciembre 2025
Cliquea aquí si quieres ver el video con mi canción hecha con la IA con pa4rte del texto que abre esta reflexión. Abrazos
https://youtube.com/shorts/i3N9yX0i4l0
12 dic 2025
Una fotografía del vivido tiempo
Sé que es un eterno viaje
de mis recuerdos
que se convierten
en instantes eternos
del vivido tiempo.
Cuarenta años han pasado desde esta imagen
y mi momento presente.
Te observo en la distancia
donde no existe el tiempo.
Estabas allí,
agarrado de mi mano,
viajando conmigo,
acompañando mis huellas
del camino.
Me diste vida, alegría
y en ese viaje a Madrid
formaste parte
de la historia
de muchas almas
que eran familia
de la vida compartida.
Alegraste, enamoraste,
con tu sonrisa y amor,
a Jesús y Julia,
a Chechu, Julio, Tomás
y a la tía Emilia.
Tu mano
me daba seguridad
de sentirme padre,
amigo, y compañero
de viaje del camino
elegido.
Te observo hoy
y siento
que nuestro aliado
es el propio universo
que da sentido a la vida
que elegimos
y que es la expresión
de nuestra Esencia
de Agua
en sus gotitas divinas.
Te amo Hijo
hoy y siempre.
Lange Aguiar
11 dic 2025
El atardecer de Leugim
| Imagen creada desde una foto mía por la IA |
Leugím en la emoción de un atardecer
Leugim se sentó a la orilla de la ribera, el murmullo del agua acompañaba sus pensamientos. A su alrededor, la naturaleza florecía en un contraste vibrante con las sombras que se cernían en su corazón. Sentía una profunda inquietud, una búsqueda constante del sentido de su existencia en un mundo lleno de injusticias.
Mientras el sol
comenzaba a ocultarse, el cielo se tiñó de tonos anaranjados y
púrpuras, y Leugim iba experimentado cómo su corazón se apretaba ante la
belleza del atardecer. Las lágrimas, inesperadas, brotaron de sus
ojos; no eran de tristeza, sino de una profunda conexión con el
universo. En ese instante, su alma pareció desdoblarse, revelando un
vasto paisaje de experiencias vividas a lo largo de los siglos. Se
sintió parte de un todo: de las risas de niños en antiguas aldeas,
de las historias de amor y lucha de culturas lejanas, de las
esperanzas y sueños de aquellos que habían caminado antes que
él.
El resplandor del ocaso le susurraba sobre la eternidad
de la existencia, recordándole que cada vida era un hilo en el tapiz
del tiempo. Aquel paisaje de colores vibrantes le hablaba de un hogar
más allá de lo físico, un universo donde su esencia era acogida.
En la inmensidad de aquel atardecer, Leugim comprendió que su
búsqueda de sentido se entrelazaba con el destino de todos los
seres: un viaje compartido, una danza de luces y sombras.
Mientras el sol se
ocultaba en el horizonte, Leugim iba sintiendo cómo su tristeza se
transformaba en gratitud. A pesar de las injusticias, había belleza
en la lucha, en la conexión humana. Su búsqueda de sentido se iba transformando en un viaje hacia la aceptación, donde cada emoción,
cada experiencia, lo iba acercando un poco más a la comprensión de su
lugar en el mundo.
En aquella ribera, con el agua fluyendo como su propia vida, Leugim encontró un destello de claridad: vivir era su mayor declaración de amor, un amor que trascendía el tiempo y el espacio, un amor que lo unía a todos los que habían existido y a los que aún estaban por venir.
10 dic 2025
Mi participación en la Dinámica de un grupo literario en internet.
#BlancasMariposas
Autor: Miguel Díaz Lange Aguiar
Título: La oruga triste que se transformó en una alegre mariposa blanca
País: Canarias-España
Bajo sombras de hojas verdes,
una oruga triste soñaba,
tejiendo hilos de nostalgia
en su amado jardín celeste.
Con cada paso, el peso del mundo,
su cuerpo arrastraba,
pero en su corazón,
un deseo ardiente palpitaba.
Un día, el sol brilló más fuerte,
y la oruga, en su encierro,
decidió que el cambio era posible,
que el dolor no sería eterno.
Se envolvió en un abrazo de seda,
en un capullo de esperanza,
y mientras el tiempo pasaba,
su espíritu danzaba.
Finalmente, un día de primavera,
rompió las cadenas que la ataban,
y así, con alas de pureza,
una mariposa blanca se alzó.
Ahora vuela entre flores,
con la luz de un nuevo amanecer,
recordando su viaje,
celebrando su renacer.
Las bandadas de blancas mariposas,
son risas que el viento lleva,
susurros de amor y libertad,
en cada vuelo, su esencia queda.
Lange Aguiar
7 dic 2025
Foto con historia. Cliquea en el enlace
https://www.facebook.com/share/p/15wAvR7e8r/?mibextid=wwXIfr
UNA FOTO CON HISTORIA
Bajo la sombra de un antiguo árbol canario, el mitológico y eterno Dracaena o Drago, un grupo de amigos, militantes educativos y profesores, se reunieron en un día nublado, compartiendo risas y recuerdos y acciones solidarias y de acción transformadora. La fotografía captura un instante de complicidad y camaradería, donde la diversidad de personalidades se refleja en las sonrisas y actitudes de cada de cada una de las personas allí presentes.
En el lado izquierdo de la foto se refleja la cara luminosa de un joven con bigote comprometido con la vida. Al frente, un hombre de barba y chaqueta se apoya en una roca, mientras a su lado, una mujer con una blusa clara y una mirada decidida parece contar una historia que solo ellos conocen. Los que están detrás ese agrupan en distintas posturas expresando expectativas y comportamientos que saltan a la vista. Algunos está con con brazos cruzados, otros sonriendo abiertamente, todos unidos por la misma energía vibrante como que acaban de decidir en alguna asamblea o reunión cosas importantes para la educación, la militancia social y la acción transformadora del compromiso por un futuro mejor.
Este retrato, que evoca la nostalgia de una época pasada, sugiere que más allá de la imagen congelada en el tiempo, hay un trasfondo de experiencias compartidas. Quizás celebraban un logro, un reencuentro o simplemente la alegría de estar juntos en un mismo proyecto social, de análisis o de compromisos compartidos.
La escena, en blanco y negro, añade un aire de atemporalidad, recordando que aunque los rostros puedan cambiar con los años, los lazos de amistad y los recuerdos perduran, como las raíces del árbol que los sostiene. Algunos de estas personas ya no están pero han dejado huellas en el camino y otros muchos de ellos siguen activos y comprometidos con la vida y el amor transformador. Les mando un abrazo a todos ellos. Yo soy el del bigote con el suéter blanco con una raya y un pantalón vaquero que está a la izquierda de la imagen. ¿Les suena?
Miguel Díaz-Lange Aguiar☺️😆😘
4 dic 2025
FELIZ NAVIDAD 2025
La navidad no es consumo, es amor
Cada mes de diciembre, la emoción llenaba los corazones de los habitantes de un pequeño pueblo de Tenerife, por la llegada de la Navidad, donde el color rojo de las flores de pascua y el verdor de sus hojas cubría las calles y jardines de todo el pueblo, junto al encendido de las luces de Navidad que brillaban con intensidad en farolas, postes, árboles y así en un interminable haces bombillas formando figuras cubriendo balcones, fachadas, y arconadas municipales.
En ese hermoso pueblo
luminoso y rural de los altos de la isla vivía las familias López
y Aguiar, donde hacían ostentación de grandes enramadas navideñas
en sus fachadas y jardines, con árboles cubiertos con cientos de
lucecitas, belenes hermosos y estrellas de colores. Sin embargo, lo
que empezó como una fiesta de encuentros, alegrías y emociones
compartidas, con el paso de los años, esas emociones de espera por
la llegada de estas fechas se habían transformado en unas
competencias silenciosas de las dos familias sobre quién podía
tener la decoración más ostentosa y los regalos más costosos.
Un año, hace cinco,
y producto de una gran pandemia que arrasó todo el planeta,
mientras las dos familias organizaban la cena navideña, Tibiabín,
la hija mayor de los López y Bentor, el hijo menor de los Aguiares, se iban dando cuenta de que las risas y las historias que solían
compartir se habían vuelto escasas, ahogadas por la presión de
impresionar a los demás, especialmente a la otra familia. Las mesas
estaban llenan de platos lujosos, y bajo el árbol navideño, que
presidía cada salón, se encontraba lleno de costosos regalos.
Tibiabín, en su hogar y Bentor en la suya, observaban todo ello y
sentían que el auténtico sabor de la tradición navideña se había perdido.
Fue entonces cuando decidieron, en un encuentro que ambos tuvieron,
pues eran muy amigos, hacer algo diferente en esas fechas.
Ellos dos, en cada una de sus familias, propusieron una Navidad sin excesos, invitando a sus dos familias a unirse en la creación de un nuevo ritual para la noche buena, donde cada uno debía traer un regalo hecho a mano y una historia que lo acompañara. La idea fue recibida con escepticismo, pero al final, todos aceptaron. Así, solo con este gesto, el espíritu de la Navidad comenzaría a cambiar poco a poco.
La noche de Navidad, cada familia se reunió en la sala principal iluminada solo por velas. El árbol estaba adornado con pequeños detalles que cada uno había creado. Los regalos, humildes pero llenos de significado, fueron intercambiados con risas y abrazos. Tibiabín había tejido un bufanda para su madre, quien a su vez había pintado un cuadro de su hogar. El abuelo compartió un viejo cuento sobre cómo celebraban la Navidad en su infancia, recordando la importancia de la unión familiar. Bentor había construido un hermoso belén hecho con figuras de papel, su padre leyó unas profundas y bellas poesías que tenia escondidas y que nunca había compartido con su familia, su madre aportó unas bellas pulseras para cada uno que había elaborado con cueros y telas recicladas.
A medida que compartían sus regalos y relatos, el ambiente de cada hogar se llenó de amor y conexión. Las diferentes cenas, sencillas pero cocinadas con cariño, se convirtieron en un banquete de sabores compartidos y risas sinceras. En lugar de la pompa y el derroche, las familias López y Aguiar redescubrieron la esencia de la Navidad: el tiempo juntos, la calidez de los abrazos y las historias que forjan la identidad familiar.
Con el nuevo año a
la vista, cada miembro de las dos familias se sintieron renovados y
llenos de esperanza. Habían aprendido que la verdadera riqueza no se
encontraba en el consumismo, sino en los momentos compartidos y en el
amor que se cultivaba en el hogar. Así, decidieron que las Navidades
futuras seguirían siendo sencillas, pero siempre llenas de
significado, reencontrándose en la calidez del amor familiar, la
solidaridad y la alegría de estar juntos.
Lange Aguiar. Navidad 2025
2 dic 2025
Solidaridad con la Fundación CEPAIM
