con estas tres palabras:
conquista,
exceso, retorno.
PLACERES DIFERENTES
Me conquistan los placeres
de la vida,
y la manera de sentir
la fragancia de la música.
No me importan los excesos
de la comida
pues disfruto enormemente
con la gastronomía,
tanto en su forma de servirse fría
como cuando te vuelves
creativo en la cocina,
y me conquista ese retorno
que tiene el olor de mis manías.
Me conquista tu sonrisa
cuando utilizo en exceso
el verbo del hacer
y ese retorno
que tienen mis palabras
al querer conquistar tu placer.
Me conquista el andar de una persona
comprometida
con la gente, con el mundo, con la vida...
y que muchos consideran que el exceso
solo sirven para sepultar
agonías de sentimientos
por no sentirte útil en cada letanía.
Pero llega el retorno de la acción
de gente muy agradecida
por lo que tú has entregado
en cada acera, en cada esquina
que conquista corazones
reflejadas en sonrisas.
¡No son excesos del amor, no
son generadores de un compromiso
que nunca termina!
(c) Lange Aguiar.